Tengo que dejar de pensar que me vas a sorprender

Tengo que dejar de pensar que me vas a sorprender.

Tengo que quitarme de la cabeza que un día, mientras yo esté viendo la televisión, tirada en el sofá, pensando en tonterías, sonará el timbre y me alegrarás la tarde.

Debo recordar que, esas cosas que sí ocurrieron en un pasado, ya no me las merezco. Que ya no tengo la luz de antes, que mi brillo se apagó con otros, que nadie gastaría su tiempo en intentar sacarme una sonrisa o descubrir que, quizá, conmigo se puede estar bien.

Tengo que convencerme de que nadie gritará a viva voz que prefiere verme que ganar la guerra.

Debo recordar que soy una chica normal, a la que le pasan cosas normales.

Que lo extraordinario ya no es para mí.

Y la esperanza, a veces, duele más que la resignación.

Más allá del azul

Más allá del azul

¡Hola a todos! Os dejo por aquí el relato con el que me he presentado al XIII Premio Joven de relato corto El Corte Inglés.

Los padres que odiaban a sus hijos

Los padres que odiaban a sus hijos

Hoy quiero hablar del tabú que supone la realidad de que no todos los padres quieren a sus hijos o, incluso, de que existen padres que odian a sus hijos, los utilizan y los machacan para su propio beneficio o egolatría.

4 Comentarios

  1. Mabelenpapel

    Debemos dejar de vivir en un película que no se pagará.
    Me encantó!

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  2. Anónimo

    Volverás a ser especial para alguien y recuperarás la sonrisa

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  3. naim80

    Las crisis funcionan a menudo como preludio de días mejores…
    Debes ser especial para ti misma y ese será el momento para serlo de alguien más…

    Responder

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