Quiero te.

Quiero te.

Quiero enterrarte de una vez.

Quiero poder llorarte, vestirme de luto y gritarle al mundo que siento que has muerto.

Quiero llevarte rosas blancas cada jueves, como aquél en que nos conocimos.

Quiero que esta ausencia se normalice y entenderme a mí misma. Entender por qué no supero algo que está mejor lejos.

Quiero darme cuenta que era o tú o yo, y que tú habías sido siempre.

Quiero dejar de sentir que contigo me fui yo también.

Quiero pensar que seré capaz de volver a amar como amaba antes de ti.

Quiero creer que estás leyendo esto y que sientes, cada día, cómo se te rompe un poco más el alma. Quiero creerlo y lo sé. Lo sé porque, por mucho que demostraste no quererme, no conseguiste no hacerlo.

Quiero saber si me olvidaste.

Quiero saber si me echas de menos.

Aun así, también sé que es mejor no saber.

 

La visita

Tenía la vista fijada en el suelo sin querer levantarla y encontrarse con sus ojos. Mirarlos era aceptar que no eran los mismos que vivían en sus recuerdos.

—Hueles a muerto. Más que de costumbre —fue lo único que acertó a decir él mientras abría la puerta para dejar que pasara dentro de casa.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: